Como ya he señalado en un post específico sobre ´Ulex europaeus`, se trata de una planta muy frecuente en la región asturiana, especialmente conocida por sus numerosas espinas punzantes, a veces dueña de amplias extensiones denominadas tojales, y por su espectacular floración desde muy joven.
En muchos lugares es considerada como mala hierba pues se desarrolla con facilidad en prados soleados que se encuentran abandonados o poco cuidados. Además son plantas incómodas al transitar entre ellas por las duras espinas que poseen y se ven como refugio de alimañas, por este motivo vemos arder algunas zonas de monte bajo durante períodos de sequía, aunque suelen rebrotar con facilidad.
Son un excelente seto vivo que resiste la contaminación y la salinidad, además proporciona refugio a pájaros e insectos y es melífera, es decir sus flores producen néctar. Tiene raíces muy profundas y gruesas desde los primeros meses.
Se adapta perfectamente a los suelos pobres y secos, piso montano principalmente, y crece con facilidad en prados y terrenos abandonados, bordes y claros forestales, tojales, ….. desde el nivel del mar hasta los 1300 metros.
Ulex cantabricus, ulex gallii, ulex minor y ulex europaeus variedad o subsp marítima son términos de plantas similares a la ulex europaeus, aunque con algunas diferencias. Presentan un porte inferior, más postrado, y espinas más cortas, formando también matorrales o tojales de montaña, en valles y costa. En muchas zonas de Asturias son muy abundantes.
El Cabo Peñas es el punto más septentrional de Asturias, ubicado en el concejo de Gozón, en la zona central de la costa asturiana. Es un relevante saliente rocoso con acantilados de más de 100 m y un simbólico Faro, en medio de un espectacular entorno costero considerado como Paisaje Protegido.
En la parte superior y al borde de los imponentes acantilados de cuarcita del Cabo, bordeando el propio Faro, se encuentra el brezal-tojal, una de las formaciones botánicas y ecosistemas litorales más importantes del norte de España. Extendiéndose principalmente por la planicie occidental de la rasa costera.
La flora y vegetación de los acantilados marinos necesitan una adaptación, en algunos casos extrema, para resistir y enfrentarse a factores ecológicos que actúan intensa y selectivamente. Salpicaduras directas del agua del mar, rociado constante por las brumas marinas cargadas de sal, la acción directa de los fuertes vientos, la intensa exposición a la luz solar, ……
Todo ello influye en la fisonomía, composición y estructura de la cubierta vegetal. Las plantas adoptan formas almohadilladas para reducir la pérdida de agua y resistir el viento constante y el aerosol marino salino, con un denso indumento peloso para aislarse del medio ambiente, hojas carnosas, …..
En su adaptación al medio el tojo adopta una forma de mata totalmente cerrada y almohadillada, lo que le permite sobrevivir en la primera línea de los diferentes ambientes cercanos a los acantilados. Aunque florece principalmente de diciembre a junio, en las condiciones suaves de la costa asturiana es posible verlo florecer con sus características flores amarillas durante casi todo el año.
El entorno del Cabo Peñas es una extensa planicie litoral y muy despejada. Estas zonas costeras más expuestas están uniformemente cubiertas por matorral aerohalófilo, netamente dominada por Ulex europaeus fma. maritimus, que se caracteriza por ser más baja y ramificada debido a la influencia del mar.
Forma parte del brezal-tojal, ecosistema característico de la costa asturiana, muy leñoso, espinoso y de color verde intenso. Es una especie clave en la fisonomía del Paisaje Protegido, que también destaca por albergar hasta 8 especies diferentes de brezos en un espacio tan reducido.
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