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viernes, 11 de septiembre de 2026

Persicaria, pejiguera, herba pulgueira, hierba de Santa María - Persicaria maculosa

 

   Aunque se trata de una especie nativa de Europa y las regiones templadas de Asia, la Persicaria maculosa está considerada como una planta autóctona en Asturias, además es muy común y está muy extendida en toda la comunidad autónoma, especialmente en los concejos costeros.


   El nombre científico más actual y aceptado de esta planta es Persicaria maculosa, anteriormente conocida como Polygonum persicaria, cuyo nombre ha sido utilizado durante mucho tiempo en la literatura botánica tradicional.



   La podemos encontrar desde lugares cercanos al mar hasta suelos de montaña con una altitud máxima de unos 1400 metros. Muy conocida en ambientes rurales, popularmente recibe nombres diversos: persicaria, hierba pejiguera o simplemente pejiguera, en algunos pueblos de la zona occidental también la llaman herba pulgueira; y hierba de Santa María, debido a una antigua tradición religiosa que asociaba las manchas oscuras de sus hojas con la Virgen.



   Habitualmente crece en zonas húmedas con suelos nitrogenados, como cunetas y terrenos removidos o agrícolas, también en márgenes de cultivos, escombreras, pastizales húmedos y orillas de ríos. En realidad actúa como arvense y ruderal. Es cierto, mucho más frecuente en las zonas costeras y valles de baja altitud.


   Tiene tallos erectos que, en ocasiones, pueden inclinarse consiguiendo llegar hasta los 60-80 cm, incluso enraízan en los nudos al tocar el suelo. Sus hojas son lanceoladas de color verde y poseen la singularidad de llevar una mancha oscura en el centro en forma de “v” o medialuna.



   La persicaria o pejiguera posee una peculiaridad o distintivo especial por su pequeña membrana tubular, denominada ócrea, que envuelve el tallo en la base de cada hoja. Un diminuto cucurucho o manguito que abraza el nudo del tallo. Esta pequeña túnica o telilla es distintiva de las plantas de la familia de las poligonáceas.



   En los paseos, llaman la atención sus diminutas flores de tonos rosados a blanquecinos, dispuestas en racimos o densas espigas terminales, cilíndricas y derechas, de unos 2 centímetros de longitud. Después de germinar en los meses de primavera, las flores brotan a partir de mayo-junio y se mantienen durante todo el verano hasta septiembre-octubre. Poseen un largo período de floración.



   A nivel botánico, existe otra especie muy similar que presenta unas características morfológicas casi idénticas o similares, es la Polygonum lapathifolium, que además comparte los mismos suelos y ambientes, y por consiguiente se confunden con mucha facilidad. Visualmente las diferencias son inapreciables.


   La Persicaria maculosa ha sido muy habitual en la medicina popular especialmente por sus propiedades para ayudar en afecciones digestivas y diarreas, como cicatrizante y para detener hemorragias en heridas superficiales y nasales. También como diurética, favoreciendo la producción y liberación de orina.



jueves, 27 de agosto de 2026

Enredadera de trompeta, bignonia roja o jazmín de Virginia - Campsis radicans

 

   Si transitamos durante el verano en un paseo ocasional o a través de una senda marcada a las afueras de una zona poblada, en ocasiones podemos ´tropezar` con alguna de las numerosas variedades de plantas exóticas que habitan en Asturias.



   Una de ellas es la Campsis radicans, conocida popularmente como enredadera de trompeta, bignonia roja o jazmín de Virginia, y nos llama especialmente la atención por sus llamativas flores. Aunque en este caso no resulta precisamente fácil de encontrar de forma naturalizada o asilvestrada.



   Es una planta trepadora leñosa y caducifolia, originaria del sureste y centro de los Estados Unidos, que debido a su histórico uso en la jardinería ornamental de la cornisa cantábrica, ha logrado escapar de los entornos cultivados y asentarse con éxito en determinados lugares del medio natural asturiano.



   Además de poseer fuertes raíces subterráneas con numerosos estolones lejos de la planta principal, su singular y extraordinaria cualidad es que desarrolla potentes raíces aéreas que se adhieren con firmeza a cualquier superficie para sujetarse a muros, ladrillos o madera, penetrando por pequeñas grietas y consiguiendo que la planta trepe fácilmente sin necesidad de soportes.



   En Asturias, esta peculiar enredadera o bignonia se puede localizar de forma casual asilvestrada o subespontánea en muros viejos invadidos por vegetación, márgenes de caminos, parcelas rurales abandonadas, taludes fluviales y solares o escombreras próximos a núcleos urbanos.



   Sus hojas ovaladas tienen un color verde claro cuando son jóvenes, y pasan a verde oscuro al madurar. Contrastan con las vistosas y peculiares flores con forma de trompeta de color anaranjado a rojo, y garganta amarillenta. La corola es tubular y tiene forma de embudo. Florece desde julio hasta septiembre-octubre.



   Prefiere los emplazamientos soleados o de suaves temperaturas marítimas, adaptándose bien al régimen de humedad propio de nuestra región. Es una planta alóctona ornamental y destaca por su resistencia climática y rápido crecimiento, pero no figura en las listas de especies invasoras de alerta en el norte de España.