Es un geranio silvestre muy abundante en toda la región asturiana, una hierba anual de baja altura que destaca por sus tallos densamente pelosos y sus pequeñas flores de color rosado o purpúreo.
Ciertamente, la familia Geraniaceae está bien representada en Asturias, con diversas especies silvestres nativas de los géneros Geranium y Erodium que habitan en prados, taludes, bosques y zonas de montaña.
El ´Geranium molle` es una de las más habituales tanto en zonas costeras como en áreas de montaña e incluso de alta montaña. En Asturias, comienza a florecer en marzo en los lugares de costa, y su floración puede extenderse hasta septiembre.
Podemos localizar sus plantas con bastante facilidad en terrenos baldíos, bordes de caminos, herbazales nitrófilos, …… sobre todo cerca de aldeas, cuadras o lugares habitados.
Es una planta muy ramosa, con tallos tendido-ascendentes y densamente pelosos, una mezcla de pelos largos y cortos, concediéndole un aspecto "lanoso" o blando, éste es el motivo de su epíteto o nombre específico ´molle`. Las hojas tienen un contorno o forma redondeada, casi circular, divididas en cinco a siete lóbulos en cuña, de tacto suave debido a su vellosidad.
Genera unas pequeñas flores morado-rosáceas, con cinco pétalos profundamente divididos en dos lóbulos, si no miramos con precisión parece que tienen diez pétalos. Posee 10 estambres como todas las flores del género Geranium. Llaman la atención las anteras con un bonito tono azulado.
La medicina popular todavía recuerda y conserva algunas de sus propiedades y usos terapéuticos tradicionales. En infusiones sigue utilizándose como astringente y antidiarreico pues posee taninos eficaces para reducir los problemas digestivos.
También continúa siendo útil como cicatrizante y antiséptico, para curar heridas leves, rozaduras y complicaciones en la piel. Como antiinflamatorio y analgésico para reducir dolores musculares y calambres, y tratar irritaciones de encías.