Hasta hace poco tiempo identificada con el nombre científico ´Primula vulgaris`. Es
una planta muy abundante y frecuente no solo en Asturias sino también en toda
Europa, desde Noruega hasta el sur de la Península Ibérica ,
también en el norte de África. Vive en zonas sombreadas, prados húmedos,
taludes, robledales y castañedos, hasta 1500 m . de altura.
Florece desde finales de enero a junio. El
nombre procede del latín, primus veris, y se debe a que son plantas de
floración precoz, que anticipa la primavera. Si el invierno no es muy frío, se
pueden encontrar las primeras flores incluso a mediados de enero.
Planta perenne, entre 10-15 cm , con las hojas
dispuestas en una roseta basal. Sus hojas son ovales, de bordes irregularmente
dentados, más pálidas y peludas por el envés. Las flores son de color amarillo
pálido, con manchas anaranjadas en el centro.
Las flores de primavera se han usado como
ingredientes de vinos y otras bebidas alcohólicas. El té de pétalos tiene un
agradable sabor y carece de efectos excitantes, al contrario, es sedante, y se
puede preparar con pétalos frescos o secos, se emplea contra el insomnio.
También se han utilizado como cosmético,
para tratar las pieles secas y grasas, lavar granos y verrugas, y estirar las
arrugas. Antiguamente se trituraban las flores secas y se mezclaban con
harina de avena o maíz para emplearlas como limpiador cutáneo.
La infusión de raíz posee principios más
activos. Es un expectorante, favorece la expulsión de secreciones de los
bronquios y la faringe, y se emplea para tratar problemas de asma, bronquitis,
catarros bronquiales o tos. Se recomienda para la bronquitis crónica de las
personas mayores o tos senil.
Las Prímulas o primaveras se han cultivado
como plantas ornamentales desde hace siglos, existe un sinfín de híbridos,
algunas de las cuales poseen pelillos urticantes capaces de desencadenar
reacciones alérgicas en personas sensibles. 
