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viernes, 26 de enero de 2024

Lechetrezna o lecherina de bosque - Euphorbia amygdaloides

 

   En la actualidad se conocen cerca de 2000 especies de euphorbias, ampliamente difundidas en las zonas templadas y tropicales. Debido a esta gran diversidad se pueden encontrar ejemplares de todo tipo en cuanto a portes y tamaños, desde arbóreas a herbáceas. En Asturias no se asilvestran las especies arbustivas o arbóreas que son casi exclusivas de las regiones tropicales.



   Esta extensa familia de plantas se identifica por poseer una savia o látex lechoso en sus tallos y hojas, que es irritante y puede producir ampollas o vesículas en la piel, no exento de toxicidad. Para manipular estas plantas siempre debemos usar guantes y si nos manchamos lavar rápidamente las manos. En las zonas rurales se utilizaba como antiverrugosa y purgante. 



   Bastante frecuente en la región asturiana, crece en los claros de bosques caducifolios, como hayedos, alisedas, bosques de ribera y otros. También aparecen en matorrales y herbazales húmedos. Desde los 50 m de altitud, un poco alejados de la costa, hasta zonas de montaña e incluso en alta montaña.


   Estamos ante una planta herbácea con una base algo leñosa que suele tener varios tallos o que nacen juntos, y que brotan de un rizoma consistente. Son tallos derechos que pueden llegar hasta los 80-90 cm de altura, rojizos, pelosos y sin hojas en la parte baja.



   Las hojas son muy consistentes, de forma alargada con los lados ligeramente paralelos y con el nervio principal destacado. Poseen un color verde oscuro por el haz, blanquecinas y pelosas por el envés. Las superiores más pequeñas y sin peciolo.


   Las flores se agrupan en ´ciatios`, entramados singulares y significativos de las ´euphorbias` simulando una sola flor en una pequeña cavidad en forma de copa. Cada ciatio está formado por una flor femenina colocada en el centro y cinco o más flores masculinas rodeando la flor femenina, las cuales están formadas solamente por el estambre.



   La flor femenina central eclosiona antes que las masculinas, por lo que cada ciatio se convierte en una flor hermafrodita ya que el gineceo madura antes que el androceo. Moscas y otros dípteros, que son atraídos por el néctar elaborado por las glándulas del ciatio, son los encargados de la polinización.



   Los ´ciatios` forman una inflorescencia terminal en forma de umbela con 6-20 radios. Florece desde marzo-abril hasta julio-agosto. El fruto es una cápsula redondeada y punteada, que en su interior contiene semillas lisas y oscuras.



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